Fundación Argentina para la Poesía

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Nuestra amada poesía, es causa inmediata de que se escriban estas líneas de bienvenida y eje emotivo e intelectual en torno del cual nació y existe la Fundación Argentina para la Poesía. Hemos sido y somos, ante todo, hombres de buena voluntad que aman la poesía y que intentan- dentro de sus limitaciones y a despecho de subjetividades y de circunstanciales afecciones-, compartirla e iluminarla, tarea en la que hemos puesto entera devoción, sin que nos la alivie nunca la certeza de que los pasos dados son los correctos y las decisiones y elecciones ajustadas a la verdad literaria que habrán de decantar los años. La cercanía al medio siglo no es mucho para la poesía; tal vez hasta sean mezquinamente pocos, en la medida en que ella es un alegato contra la premura de la muerte, una incoercible ansia de perennidad. Pero así y todo, releer las páginas de Poesía Argentina Contemporánea, editado en 1978 en su primera parte, es un acontecimiento que nos ha significado una sucesión de satisfacciones que derivan, en la deseada convicción de que tanta entrega y persistencia no han sido en vano, que hemos estado cumpliendo hasta el límite de nuestras posibilidades con la ambiciosa aspiración que presidió el origen de la Fundación. El tiempo es el gran antólogo, el único antólogo y su sabiduría reside en su mismo capricho, en su interés acuciante, en sus regodeos impensados, en su indiferencia invencible. Todo el mal está en no haber sido, todo el bien en haber acompañado el veredicto de lo atemporal. Dicho está que la poesía es, en su genuina trascendencia, un apremiante esfuerzo por retrasar con símbolos el paso del tiempo y que no hay medida admisible de su valor que la eficacia con que consigue hacerlo. Tiene, por lo tanto, cuando de veras lo es, el privilegio connatural de negarse a la senectud. Éste es un libro que si bien en principio no pide para sí sino lectores que amen la poesía, mucho ha de servir asimismo para el estudioso de los fenómenos literarios, o para el perseguidor de sus historias y razones; contadas veces como en este caso ellos se han de ver tan, cabalmente habilitados, para enfrascarse en la conjunta apreciación de un grupo de poetas que eran los más notables, convocados para participar en una obra colectiva enorgullecedora, la que, al cabo de los años, a la vez que los ensalza, nos los confirma como de plena actualidad.